Autoescuela La Milagrosa

 

Cuando circulemos por zonas boscosas debemos prestar atención a la presencia de hojas de árboles en la calzada. Sobre el asfalto, las hojas caidas pueden convertir una frenada en derrape por falta de agarre. Tras la lluvia, retienen el agua y pueden sesultar tan peligrosas y deslizante como cuando circulamos sobre hielo. Además una cubierta de hojas puede ocultar debajo baches, agujeros e irregularidades del firme. Pueden no controlarse los límites de la vía y dificultar la percepción real de la anchura de la misma.